La fe no es un sentimiento, es una decisión
La fe no es un sentimiento, es una decisión.
Una confianza cuando todo parece incierto.
Un paso valiente cuando no vemos el siguiente.
La fe no se mide por la intensidad de vuestras emociones, sino por vuestra confianza en el carácter y las promesas de Dios.
Hay temporadas en las que sentís fuertemente la presencia de Dios. Y hay otras en las que simplemente decidís confiar en Él.
Sin embargo, Dios permanece inmutable.
"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." (Hebreos 11:1)
La fe va más allá de las circunstancias, se apoya en la fidelidad de Dios más que en lo que los ojos físicos pueden ver.
Cuando las respuestas tardan, cuando el camino parece incierto o cuando vuestras emociones flaquean, recordad que Dios es digno de confianza.
"Confía en el Señor de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas." (Proverbios 3:5-6)
Esta semana, no permitáis que vuestras emociones determinen vuestra dirección,
- elegid creer,
- elegid perseverar,
- elegid confiar en Aquel que tiene vuestro futuro en Sus manos.
La fe no es la ausencia de preguntas, es la decisión de caminar con Dios a pesar de ellas.