Le Chemin Qui Vous Façonne

El camino que te forja

En algunas temporadas, Dios no solo transforma nuestro destino. Él moldea nuestro andar. Este devocional es una invitación a discernir los caminos que tomamos, a escuchar la voz del Señor en medio del ruido del mundo y a caminar en una dirección alineada con Su presencia.

"Tus oídos oirán detrás de ti una voz que dice: Este es el camino, andad por él" (Isaías 30:21)

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Leer el devocional completo

«El Camino Que Te Moldea»

Amado del Altísimo,

Llega un momento en que el Espíritu te invita a detenerte, a mirar, a contemplar el camino bajo tus pies y a comprender que la dirección de tus pasos está moldeando la dirección de tu vida.

No caminas solo. Y no caminas en terreno neutral.

Cada camino engendra algo.

Cada paso te alinea con la voz del Pastor o con el ruido del mundo.

«Tus oídos oirán detrás de ti una voz que dice: Este es el camino, andad por él» (Isaías 30:21)

El Cielo no te deja en la incertidumbre. El Espíritu es fiel para guiar. La Palabra es fiel para iluminar.

Pero depende de ti ser fiel para seguir.

  • El Camino Que Lleva a la Vida

Escucha el clamor del salmista: «Oh Jehová, enséñame tu camino, y guíame por senda de rectitud.» (Salmo 27:11)

Y la promesa del Señor: «Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.» (Salmo 32:8)

Y el aliento para los pies
cansados: «No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.» (Gálatas
6:9)

Estos versículos son mapas. Trazan una distinción clara entre el camino que Dios bendice y el que tomamos cuando nos desviamos.

  • Dios Aclara Tu Camino

En esta temporada, el Señor trae una santa claridad a Sus hijos.

Una separación se está produciendo, no para aislarte, sino para purificar tu dirección.

Algunos han intentado caminar por dos caminos a la vez: el camino de la entrega y el de la autoprotección.

Pero el Espíritu dice: «Elige el camino que lleva Mi presencia, no el que lleva
tus miedos.»

Otros intentan permanecer leales a relaciones, entornos o ritmos que ya no corresponden a su llamado.

El Señor susurra: «No te quedes donde tu aceite se agota. Camina donde tu
aceite fluye.»

Algunos permanecen inmóviles, pero por confusión.

Y el Pastor llama suavemente: «Levanta los ojos. No estoy en silencio. Yo te guío.»

Mira a Rut: ella eligió un camino costoso pero obediente, y Dios la reposicionó.

Mira a María de Betania: ella eligió el camino de la devoción y recibió la revelación.

Mira a Ester: ella tomó el camino del coraje y toda una nación fue preservada.

Su destino no les cayó encima. Caminaron hacia él.

  • Tres Preguntas Para Tu Alineación

Ponte honestamente delante del Señor:

1. ¿El camino por el que ando moldea a Cristo en mí, o me está remodelando en alguien a quien Él nunca llamó?

2. ¿A qué voz estoy obedeciendo: a Su susurro o a mi propio miedo?

3. ¿Qué debo soltar para caminar libremente en la dirección que Él me indica?

Medita. Escribe. Ora.

Rompe con todo camino que lleva a la confusión.

Afirma tu andar en todo camino que lleva a Cristo.

Y si sientes la necesidad de un acompañamiento estructurado,
a través de modelos bíblicos que construyen y otros que extravían,
exploro esto en profundidad en mi nuevo libro:

Caminos que Forjan una Vida

Olivia Morvany (Dra. Hon)

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