SEMAINE SAINTE | JOUR 6 : LA CROIX, L’OBÉISSANCE ACCOMPLIE

SEMANA SANTA | DÍA 6: LA CRUZ, LA OBEDIENCIA CONSUMADA

Antes de la crucifixión, Jesús fue a Getsemaní. Allí se tomó la decisión.

Él oró: «Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». (Lucas 22:42)

Este momento es esencial, porque muestra que la cruz no le fue impuesta. Fue aceptada. Después de esto, los acontecimientos se sucedieron rápidamente: Jesús fue arrestado, juzgado y luego llevado al Gólgota. La Escritura declara:
«Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí…» (Lucas 23:33)

En la cruz, Jesús no se resistió ni buscó defenderse. Al contrario, dijo:
«Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.» (Lucas 23:34)

Esto define el significado de la cruz:
  • Una obediencia llevada hasta el final
  • Un perdón concedido en el corazón del sufrimiento
  • Una redención accesible para todos
La sangre de Jesús selló esta alianza eterna y abrió el camino de la reconciliación con Dios.
La cruz no es solo un acontecimiento que conmemorar. Es el fundamento de la salvación.

Y establece un principio claro:
  • La obediencia a Dios no es condicional
  • Ella permanece, incluso cuando implica un sacrificio
La pregunta es directa: ¿Estás tú listo para seguir plenamente a Dios, incluso cuando te cueste?

Porque la cruz no es el fin de la misión de Jesús. Es su cumplimiento.
¡Jesucristo es Señor!
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