SEMANA SANTA | DÍA 5: La alianza de la renuncia
« Y tomó el pan, y habiendo dado gracias, lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.
De igual manera, después de haber cenado, tomó la copa, diciendo:
Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. » (Lucas 22:19–20)
La mesa estaba puesta, pero no era una simple comida. Era el momento en que el cielo revelaba el precio de la redención.
Jesús no solo compartió pan • Se entregó a sí mismo.
No solo ofreció una copa • Estableció un pacto.
El Día 5 de la Semana Santa revela una verdad profunda:
Seguir a Jesús no se trata solo de cercanía, sino de participación en Su sacrificio. En la mesa, todo queda claro:
- la traición es expuesta,
- la lealtad es probada,
- el amor es demostrado.
« Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. » (Juan 13:1)
En este tiempo, Dios llama a un pueblo que no solo recibe el pacto, sino que lo vive.
- ¿Solo te acuerdas de Él... o también te vuelves como Él?
- ¿Solo recibes Su sacrificio... o también entregas tu vida?
- ¿Solo estás en la mesa... o realmente estás en el pacto?
La cruz no fue un accidente. Fue una decisión. Y el pacto sigue vigente hoy.
¡Jesús es Señor!