2. LA ENSEÑANZA | DE LA RESURRECCIÓN AL ESTABLECIMIENTO DE LA IGLESIA
Después de su resurrección, Jesús no solo se apareció a sus discípulos. Él los instruyó.
Antes de regresar al Padre, Jesús preparó a los discípulos para la misión que debía continuar después de su partida.
La Escritura declara: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones...» (Mateo 28:19)
Esta instrucción era clara:
- El Evangelio debía ser proclamado
- Los discípulos debían continuar la obra que Jesús había comenzado.
Jesús estaba sentando las bases de la Iglesia. La misión ya no dependería de su presencia física. Ahora avanzaría a través de discípulos obedientes, capacitados por Dios.
Este momento revela un principio importante:
La vida cristiana no se limita a creer en Jesús. También implica representarlo fielmente. Los discípulos no fueron llamados a ser meros espectadores. Fueron llamados a ser testigos.
PRINCIPIO CLAVE
Dios no solo se revela a su pueblo. También lo envía.
PREGUNTA
¿Estás solo recibiendo de Dios, o también estás respondiendo al llamado de su misión?
DECLARACIÓN
Jesucristo sigue llamando y enviando a su pueblo hoy.
¡Jesús es el Señor!